22.000 almas rojiblancas animando sin cesar, auparon los jugadores granadadinos a un esfuerzo titanico para ganar un partido que si ya resultaba dificil, más aún con la actuacion del señor colegiado.
Un resultado de empate a dos goles puede parecer honrroso frente a un Athletic europeo pero despues de legar a falta de 12 minutos con 2-0 en el marcador se nos antoja injusto.
Resulta dificil pitar un penalti que no fué , más desconcertante la expulsión del jugador del Granada , Jaime Romero en esta jugada.
Al final el «trencilla» puso la guinda concediendo el segundo gol al Atletic previa falta del delantero LLorente.
De todas formas este equipo conservará la maxima categoria.
UNDIANO NO NOS DEJÓ PELAR AL LEÓN
























